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Tratamiento del asma según
Still
Preliminar
Irritado por una serie de acusaciones infundadas, del tipo “nos robo
nuestro trabajo”, “Still había definido perfectamente el tratamiento del
asma”, etc. De hacerme llegar de frente la famosa Ley de la arteria de
Still, sin que nunca mi detractor pudiera dar una descripción precisa y
neurofisiológica, ahora decido de una vez por todas publicar los textos
que Still escribió sobre estos dos temas: ley de la arteria y
tratamiento del asma.
¡Este texto no se publica para poner en entredicho ni el nombre de Still
ni su trabajo, sino para la atención y taparles la boca a los osteópatas,
ayatollahs iconófilos.
Veamos
pués los textos escritos por A.T. Still relativos al asma.
(Textos que me han sido enviados por Jean Louis Boutin
osteopathie-france.net)
El Asma
Fuente:
A.T. STILL. Ostéopathuie Recherche et pratique, Sully 2001.
Traduction Pierre Tricot. Pp. 112-114.[112]
DEFINICION – Enfermedad crónica caracterizada
por una gran dificultad para respirar, que aparece intermitentemente y va
acompañada por una respiración sibilante, con una sensación de compresión
en el pecho y acompañada de tos y expectoraciones. Frecuentemente es
hereditaria. En algunos casos, la respiración es totalmente infantil
durante la crisis. En la forma espasmódica los murmullos respiratorios
son muy débiles o están ausentes y en todas sus formas la percusión revela
un sonido pulmonar claro. La enfermedad consiste generalmente en la
contracción espasmódica de las ramificaciones bronquiales más pequeñas
(Dunglison).
ETIOLOGIA – Algunas personas sufren de lo que
conocemos bien y los médicos definen como asma. Conocemos el murmullo y la
dificultad para respirar característicos de los asmáticos. Los autores
están de acuerdo y reconocen que saben poco acerca de la causa o el
tratamiento para esta penosa enfermedad. Los médicos envían a sus
pacientes a la montaña, les aconsejan aspirar el humo de ciertas hierbas
o tomar ciertas drogas y así sucesivamente. Para otros el asma es
hereditaria y ahí se termina la historia.[113]
Quiero ofrecer a los estudiantes de osteopatía los resultados de mi
experiencia, de mis observaciones así como de mi éxito en el tratamiento
de pacientes asmáticos sin importar si son jóvenes o viejos. Reflexioné
que debe existir una causa mecánica para ese murmullo y esa dificultad
respiratoria que presenta el paciente asmático que por otra parte, fuera
de las crisis, respira normalmente y encuentro que en ese momento los
pulmones funcionan normalmente.
He revisado la unión de las costillas con la columna vertebral, con la
mirada de un mecánico, y en muchos casos, en particular en las del lado
derecho, en el segmento de la quinta, sexta,
séptima y octava costillas algunas de ellas o todas, se encontraban
en malposición, ya fuera encima o debajo de las apófisis vertebrales
transversas. De igual manera, en esta parte de la columna
vertebral y también por encima y debajo de los segmentos señalados, los
músculos se encuentran en condición anormal. Algunos de los pacientes
asmáticos presentan también problemas renales acompañados de anormalidades
en la columna dorsal en las regiones mencionadas. El alivio y la curación
vienen después de la corrección de esas anormalidades y su vuelta a las
posiciones naturales. Cuando tras alguna sacudida, tras algún esfuerzo
violento, de un jalón o de un esguince, las costillas son nuevamente
desplazadas (generalmente hacia arriba), las sibilaciones y la dificultad
respiratoria reaparecen como antes.
TRATAMIENTO – El tratamiento para los pacientes
asmáticos lo hago, algunas veces de pie en el marco de una puerta y otras
veces sobre la mesa. En el primer caso, apoyo su espalda contra el marco
de la puerta y mantengo los 2 omóplatos firmemente apoyados contra el
marco. Con mi mano derecha tomo el brazo derecho del paciente y coloco mi
mano izquierda bajo la axila llevando mis dedos a lo largo de la columna
vertebral a cinco centímetros del borde inferior del omóplato de modo que
mis dedos dirijan el contacto de las costillas culpables con su
articulación en las apófisis transversas de las vértebras
correspondientes. Enseguida elevo el brazo, vigorosamente, apoyando al
mismo tiempo mi hombro derecho contra el esternón del paciente y le
levanto el brazo bien derecho arriba y en paralelo a la columna dorsal y a
la cabeza. Con el paciente en esta posición muevo el brazo hacia atrás y
lo mantengo firmemente en alto hasta que pueda llevar la costilla a su
lugar ya sea hacia arriba o hacia abajo. Así llevo el brazo enérgicamente
hacia la cabeza o detrás de ella manteniendo firmemente mis dedos contra
la costilla desplazada hasta que recupere su lugar. Finalmente tomando el
codo efectúo un movimiento vigoroso para relajar todos los músculos y
ligamentos que podrían mantener la costilla hacia abajo, debajo de la
apófisis transversa de la vértebra.
Una vez terminado lo anterior le pido al paciente que coloque su pecho
contra el marco de la puerta y con los dedos pulgares, comenzando en la
octava costilla, descarto todas las demás incluyendo la primera,
tanto por arriba como por abajo, para asegurarme que todas estén en su
posición correcta. Nunca he tenido casos sin alivio y la mayoría casi
instantáneamente. En una o dos ocasiones debí tratar a mi paciente al
segundo día pues la crisis seguía pero, al examen, descubrí que las
costillas no las había colocado en su articulación normal.
Si ustedes siguen este método escrupulosamente, hacen un buen trabajo
sobre la columna dorsal y sobre las costillas y si la respiración de su
paciente es normal, dejen a su paciente tranquilo por una semana y den así
la oportunidad de que las irritaciones intercostales y de las apófisis
espinosas se recuperen. Quiero hacer hincapié en este punto: Si trabajan
sobre su paciente asmático todos los días, no tendrán seguramente
resultados positivos. Uno o dos días después del tratamiento, algunos
pacientes me han reportado que expectoraron en 12 horas hasta medio litro
de una materia viscosa. Eso es prueba de que los pulmones han empezado a
recuperar su funcionalidad.
Después mantengan durante 2 o 3 meses a su paciente en observación y si
el asma reaparece, podrán saber si una de las costillas descendió de nuevo
o si una de las causas de esta patología esta actuando de nuevo. Los
últimos treinta años he tratado a numerosos asmáticos sin conocer
fracasos, excepto 1 ó 2 afectados por tuberculosis avanzada. Con
respecto al régimen, no tengo consejo que darles, excepto permitir al
paciente tomar lo que desee de una comida sana y nutritiva.
He tratado algunos casos que los doctores habían enviado a la montaña,
pero sin resultados, así como pacientes que habían fumado la mezcla de
hierbas o que habían sido sometidos a medicamentos y que habían sido
desahuciados y que llenos de sufrimiento vinieron a mi consulta. Yo los
trate con este método y ahora se mantienen libres de asma. Yo he tratado
así con éxito a pacientes de todas las edades y ambos sexos que se
encontraban tanto en fase crónica como en fase aguda de la enfermedad.
Hago hincapié en el hecho de que no es necesario apegarse a un método
particular pero si debe garantizarse que las costillas fuera de su lugar,
regresen a su posición normal.
Comentarios
En primer
lugar, Still afirma que el asma procede de las costillas “quinta,
sexta, séptima y octava” con lo que, neurofisiológicamente,
entramos en gran confusión ya que en efecto, las fibras nerviosas
aferentes y eferentes de esta zona no van a los
pulmones. Del segmento T6 al T12 tenemos inervación simpática al
diafragma y liberar 3 segmentos de 7 es poco significativo, siendo que el
asma no es un problema de diafragma sino bronquial.
La
inervación simpática de los pulmones no tiene otras fuentes que los
segmentos T1, T2, T3 y T4 y para verlo
consulten, document
en format PDF,
extraído de mi libro “Acupuncture et Ostéopathie, vérité
neurophysiologique”
Still
escribió “al comenzar en la octava costilla, descarto las demás costillas
incluso la primera”, por lo tanto me parece que no se trata de la quinta
a la octava como lo afirma claramente, sino de la primera a la octava como
debería decir si entiendo bien su explicación.
Escribió: “Estos últimos treinta años he trabajado con numerosos
asmáticos, sin fracasos”.
Entonces como no pongo en duda lo que afirma me planteo la
pregunta del “abogado del diablo”:
¿Por
qué todos sus alumnos, todos sus adeptos a lo largo del mundo y desde hace
150 años no han practicado las técnicas descritas por Still (marco de la
puerta) para tratar a los asmáticos con el éxito que el obtuvo?
No aportaré ningún comentario en respuesta a esta pregunta
fundamental y dejo al lector la elección de sus conclusiones.
¡En
cualquier caso, el tratamiento del asma no se enseña en ningún curso de
osteopatía, y de ahí el terrible error que llevó a unos padres en
noviembre de 2006, al poner a su niño en manos de un osteópata que había
oído hablar de mi método, pero nunca lo había aprendido, y que resultó en
la hospitalización durante 6 días, en cuidados intensivos, para salvar al
niño de un proceso casi fatal de disnea inspiratoria a raíz de sus
manipulaciones!
Calificar mis técnicas osteopáticas puede conducir a confusión en las
expectativas del público, que pensará que le basta ir con el primer
osteópata que encuentre para beneficiarse de mi método... con los
resultados que le dejo imaginar.
Esto ha ocurrido varias veces, incluso recibo reclamos en el foro porque
algunas personas han visto empeorar su asma,
¡A veces hay personas que
testifican en otros foros calificando mi método como una estafa y lo hacen
después de haber visto un osteópata que pretendía practicar mis técnicas!
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